Cocemos el alga en una Olla Serena de Acero Inox Marmicoc con abundante agua hasta que esté tierna. Dejamos enfriar y cortamos en dados pequeños. En la misma olla, abrimos al vapor los choritos primero y las almejas después. Para ello los pondremos la olla con un poco de agua en el fondo y si queremos lo aromatizamos con media copa de vino blanco. Calentamos a fuego medio alto con la molla tapada hasta que comienzan a abrirse las valvas. Vamos retirando los moluscos abiertos y extraemos la carne. Reservamos.
El caldo que obtenemos de abrir los bivalvos lo colamos y reservamos. Cocemos las colas de langostino en agua con sal, refrescamos bajo un chorro de agua fría o sumergiéndolas en agua con hielo y las pelamos. Picamos la cebolla en brunoise fina, el cilantro o el perejil y el cebollino lo picamos muy fino. En una fuente mezclamos la cebolla con los choritos, las almejas y las colas de langostino, incorporamos el ulte troceado y el caviar de erizos.
Emulsionamos el aceite de oliva con el zumo de las limas en una licuadora. Podemos añadir un poco del caldo de cocción de los moluscos. Aliñamos los mariscos con la vinagreta y servimos con el cilantro y el cebollino espolvoreado por encima.
Si no nos encontramos en Chile, podemos sustituir el ulte por otro tipo de alga como kombu o wakame. En esta preparación se puede emplear cualquier tipo de marisco que tengamos a mano, en Chile es típico el uso del piure en la elaboración del mariscal.